El peligro de compartir tu maquillaje

En ocasiones por la prisa diaria o por un simple descuido, olvidamos llevar nuestro maquillaje en la bolsa, pero no queremos llegar a la escuela o al trabajo la cara lavada. ¿Qué es lo más fácil? Pedírselo prestado a una amiga o compañera sin sospechar las consecuencias de hacerlo.

“Compartir el maquillaje puede ocasionar una infección por virus como el del herpes, o por bacterias como el estafilococo lo cual se denomina impétigo.

“Cuando los productos no son personales, no sabemos si pueden ser alergizantes o generar reacciones de hipersensibilidad como irritación o enrojecimiento persistente. Incluso, si es demasiado graso, es probable que ocasione erupciones semejantes al acné”, explica la dermatóloga Rosa María Ponce Olivera, jefa del servicio de Dermatología del Hospital General de México.

Los maquillistas profesionales, explica la especialista, deben usar un aplicador de madera o hisopo nuevo cada vez que maquillen a alguien diferente para ser las únicas usuarias de un lápiz labial o una base, razón por la que las brochas, esponjas o cepillos deben ser desechables.

“Se puede compartir una base de maquillaje o cremas, siempre y cuando se dispense de forma individual con una palita desechable y no se contamine con los dedos. Sin embargo, hay que saber que cada persona tiene un tipo distinto de piel, por lo que se corre el riesgo de estar usando un producto demasiado graso, y desencadenar una reacción acneiforme”, enfatiza.

La máscara para pestañas, subraya, es un cosmético estrictamente personal, a menos que se use, como en las salas de maquillaje, con cepillos individuales y desechables. Una vez abierto este cosmético, se recomienda usarlo máximo tres meses y después desecharlo pues una mala conservación también podría ocasionar una infección como conjuntivitis o blefaritis ( inflamación de los párpados).

Para conservar en buen estado los productos de belleza, es ideal ponerlos en un lugar fresco y seco sin exponerlos a la luz directa ni al calor. Tampoco deben estar sometidos a altas temperaturas, pues se desnaturalizan o derriten los componentes de cera o grasa. Limpiar el exceso de polvo con papel tissue y alcohol isopropílico (una sustancia antiséptica) con una lámina o navaja fina, es ideal para alejar los gérmenes y que duren más tiempo.

Sobre el caso de la mujer australiana que terminó en silla de ruedas por usar una brocha de maquillaje de su amiga para cubrir una imperfección en su piel sin saber que esta estaba infectada de estafilococo (bacteria que atacó su columna vertebral y extremidades), la experta opina:

“Es un caso excepcional que por maquillaje, se transmita estafilococo nocivo a la columna vertebral. Sin embargo, la falta de limpieza propicia que esta bacteria se transmita y que se convierta en patógena en unos e inofensiva en otros. Lo que es muy común es la presencia de impétigo u otras infecciones bacterianas por el uso de materiales prestados sobre todo aquellos que son de procedencia dudosa o con mala conservación”.

 

¡Alerta!

De acuerdo con la especialista, para reconocer una infección herpética por contagio de un cosmético, es importante prestar atención a la comezón y la sensación de ardor en menos de 24 horas, así como a la aparición de un área rojiza con un pequeño racimo de vesículas o burbujas de agua sobre ella que se secan rápidamente y se convierten en una costra; es el típico “fuego labial”. En cambio, una infección bacteriana o impétigo, se caracteriza por costras amarillentas con pequeñas burbujas transparentes, mientras que las micóticas u ocasionadas por hongos se distinguen por pequeños puntos que semejan acné, sin serlo, ya que este último es una consecuencia de prestar los cosméticos.

 

Consejos básicos:

Para cuidar la piel y evitar riesgos por contagio, toma estos consejos primordiales de la doctora Rosa María Ponce Olivera:

 

-No automedicarse

Es importante acudir al especialista para que recete lo adecuado. Los productos de venta libre o remedios caseros pueden empeorar la situación.

 

-Siempre desmaquillarse

Hay que finalizar el día con una buena rutina de desmaquillado. Irse a la cama sin desmaquillar ensucia la ropa de la cama, acumula bacterias en la piel, la posibilidad de alergias y problemas oftalmológicos. Una alternativa son las toallas desmaquillantes que las hay en el mercado para pieles, secas o grasas y mixtas. Después, lava muy bien la cara con agua y jabón y secar al terminar.

-Revisa la fecha de vencimiento de los cosméticos (si está vencido podría ocasionar alguna alergia) y procura mantenerles siempre bien aseados.

-Compra solo productos sellados, ya que a veces al probarlos en las tiendas, las personas pueden contaminarlos.

Ahora ya lo sabes: como el cepillo de dientes, el maquillaje es de uso único y exclusivo. Evita el riesgo de infectarte y aprende a decir no cuando alguien lo pida prestado.

 

Fuente: siemprebella